martes, 21 de agosto de 2007

Empezar a escribir

"¿Por dónde empiezo?" suele ser una pregunta clásica a la hora de iniciar la tarea de redactar. Aquí van algunas sugerencias:

1. Empezar por la lectura

Ya sea que el tema esté elegido o no, leer siempre es una buena fuente de inspiración. En general, se suelen tener algunos temas de preferencia (cuando no hay pautas previas para la composición del texto), áreas de interés que van a guiar la selección de las lecturas a realizar. Siempre hay al menos un texto que nos abre las puertas a la problamética, que nos conducirá (mediante citas, referencias bibliogáficas o notas) a otros textos.

2. Empezar por un boceto o esquema

Una hoja en blanco, un lápiz o birome y la mano dispuesta a garabatear. Se anotan conceptos clave, ideas, palabras; se relacionan con flechas y figuras; se juega a relacionar los conceptos; se articulan algunas frases. De ahí, a componer y articular las ideas en un texto inicial.

3. Empezar por conversar

A veces es bueno, si se tiene un colega a mano, sentarse, café o mate mediante, a conversar acerca del tema sobre el que se va a escribir. Es preciso tener alguna idea previa, efectuar lecturas o bocetos antes de la charla. Y es necesario, claro, ir tomando notas.

4. Empezar por definir -por escrito- los objetivos del texto

Y responderse estas preguntas (no necesariamente en este orden): ¿para qué voy a escribir este texto?, ¿qué quiero transmitir?, ¿cuál es la idea central sobre la que voy a escribir?, ¿a quién está dirigido el texto?
Así, por ejemplo, tenemos:
"Escribo este paper para informar a mi tutor acerca de los avances que he realizado en mi tesis. Quiero transmitirle las dificultades que he tenido en las entrevistas que realicé y mi inquietud acerca de utilizar o no bibliografía de autores europeos. La idea central es que, a pesar de dichas dificultades, considero que he logrado avances significativos".

No olvidar

La escritura es un proceso que lleva tiempo y trabajo, empeño y dedicación.